miércoles, 23 de abril de 2014

Medicina Privada

Qué diferente cuando Juleau Cordobés acude al servicio médico privado. Parqueo gratuito pa el pichirilo. Señoritas guiandolo hasta su destino. La secretaria (igual de gordita que la otra), atenta, con calidad de servicio al cliente, osea una mae pura vida. Con amabilidad le indica a Juleau que se siente que ya casi le atiende la doña de los masajes. Cuando entra Juleau al consultorio y va viendo ese montón de máquinas y naa de camitas para masajes. Entonces empieza la doñita a hablar de huesos y músculos y Juleau tirando líneas... Luego le dice que ahora si va iniciar la terapia. La doñita le dice que se quite la camisa y Juleau le consulta: "solamente"?. La doñita muerta e la risa, le dice que si, solo la camisa. Y entonces Juleau espera los masajitos de la doñita, pero cuando siente es un chuzazo de electricidad en el hombro. Juleau le pregunta: Qué es eso? Terapia con electricidad contesta la doñita. Juleau empieza a bajar a todos los santos para no electrocutarse: San Jordi, San Juan Pablo II, entre otros nuevos santicos... Pues Juleau se va quedando dormido con la electricidad y de un soplete se levanta, diciendo: me quemo, me quemo..... La doñita le dice: tranquilo Juleau, son paños calientes!!! Un poco menos asustado Juleau conversa con la doñita quien le dice que tiene que volver el viernes. Ay no dice Juleau, y los masajes, a lo cual la doñita le indica que pronto vendrán pero que serán algo dolorosos.... Bueno luego de pasar por la caja registradora y dejar el aguinaldo del 2014 allí, Juleau regresa a casa con un "tape" que la doñita le puso pa que no se le caiga el brazo de aquí al viernes....

Periplo 2 - En Riteve

Periplo 2

Resulta que hace una semana Juleau se atrevió por primera vez a llevar a su pichirilo a esa revisión que le hace a uno pa andar por las trochas de Costa Rica. Mauriceau le ayudó sacandole la cita en la Interné y llegó el día. Resulta y acontece que después de la troleada y andada en el Hospi, estaba algo nervioso por si le iba a pasar lo mismo. Y a dónde voy le preguntó Juleau a Mauriceau; pues a Riteve Cartago; y porqué tan largo preguntó Juleau? Diay cabrón preferís ir a Alajuelita? - contestó Mauriceau -, no pues así por las buenas nos vamos para Cartaguito Campeón. Llegué al mercado central y no era ni cerca, me fui por el Fello Meza y tampoco, hasta que llegué al Quijongo y me dijeron que ya casi llegaba. Juleau vió el rótulo azul y se dejó ir. Pensando en 6 hrs de espera entro a las 10:15 am, le dijo a la señorita: "vengo a que me revisen", la señorita se puso roja y dijo: con gusto le revisamos su carro, me dá la placa? Juleau le dijo que no podía porque la tenía pegada al carro y no tenía desoto. La señorita se rió y pregunto por el número, entonces Juleau se la dió. Luego me dijo que tenía que pagar, y Juleau sin plata, se dice a si mismo: vamos a usar la tarjetilla de mi doña, igual no se va dar cuenta; pagando entonces con la tarjeta, ve el monto y casi se va de espalda, pero no había otra. Y ahora? pregunta Juleau? Vaya con el carro a las líneas? Juleau buscando las líneas ve a un cuate (cartago de sepa, con los cachetes colorados) que lo saluda, o mas bien que lo llama y empieza la preguntadera: escobillas, luces, direccionales, freno, reversa, etc. Yo no sé pa que tanto si al final anda cada gajo en la calle con la misma postalita pegada. Luego de pasar por tres cuates que casi me desarman el pichirilo, el último me dice: VENGA y Juleau nervioso. En eso llega el supervisor y le dice algo al joven y Juleau piensa: ahora si se desp... tere, seguro no pasó la revisión el pichirilo. Al rato se va el supervisor y el joven me da la postalita. EXITO!!! Al ser las 10:30am (15 mins después) Juleau salió del tallercito con su postalita pegada y orgulloso de ir por primera vez y recibir una atención de tan buena calidad. Pero Juleau se pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre revisar un pichirilo e ir al doctor pa que lo revisen a uno?

Periplo 1 - En el Hospi

De las historias, suplicios y más de Juleau Cordobés.


Era pues un día normal para Juleau Cordobés. Resulta y acontece que el susodicho debía acercarse a su Centro de Salud Primaria para gestionar lo que Juleau llama su derecho a reponerse (incapacidad). Luego de una larga fila de 25 personas, la negrita del mostrador le atiende y le dice que no le puede dar permiso de reponerse, que la dóctor lo va referir a un Hospi cercano (ya Juleau se mostraba nervioso). Pues se va Juleau para el susodicho Hospi y otro filón como de 30 viejitos (pobres todos de a parao), pues luego de 45 minutos de espera le toca el turno a Juleau, lo atiende una joven gordita con cara de pocos amigos, le solicita los documentos y le dice: no lo podemos atender... Juleau extrañado le pregunta: Diay por qué? Mire a usté le falta un papelito, vaya traigaselo y me hace nuevamente la filita. Juleau le dice que el papelito se lo dejaron en el Centro de Salud Primaria y que no se lo van a entregar. La gordis llama a la compita "jefa" y la señorita con tono enérgico le dice a Juleau que ese es el procedimiento y que nada se puede hacer, que vaya y resuelva y vuelva otro día (por cierto, solo martes se puede hacer el trámite). Juleau se empieza a cabrear y le pide hablar con el doctor. La señorita pregunta: ¿pa que?, Juleau responde: pues pa arreglar el asunto. La señorita le dice que no hay nada que arreglar que no es problema de ellos, pero que va llamar al dóctor para ver por donde anda, a ver si quiere bajar a atenderme; párese por ayyy y espere que venga. Luego de 30 minutos de espera se aparece el dóctor, con una cara de dormido, y como diciendo: quién osa despertarme me dice: Sr, ya las muchachas le dijeron que le falta un papelito, Juleau le dice que en el Centro de Salud Primaria, no le dan el papelito, a lo que el dóctor le contesta, pues que pena, sin ese papel no lo podemos atender, da media vuelta y se va a continuar su siesta. Pa no canzarlos con el cuento, Juleau se devuelve para el Centro de Salud Primaria y le dice a la negrita que le ayude pa no perder el día (6 hrs en el trámite). La negrita le dice: diay pero usted no me pidió el papelito, tome aquí está vaya dentro de una semana y haga el mismo trámite. No es de Dios, No es de Dios replicaba Juleau. Al final Juleau se jala pa la choza a descansar de tal periplo y esperar una semana a ver si Dios baja el dedo y en el Hospi lo terminan enviando a reposar.